Cada cual hace su camino y va dejando pequeñas huellas, en su entorno y en los demás. Pies Descalzos es una serie de relatos cortos entrelazados, donde dos personajes se relacionan de forma efímera, contando un momento de su vida. Cada relato enlaza con el siguiente a través de uno de los actores, para así crear una cadena interminable de experiencias individuales que están al alcance de un clic en mi cuenta de Twitter.

#PiesDescalzos

  • EDICIÓN Y CORRECCIÓN


    Edición, corrección de estilo y ortotipográfica


    Muchos podrían llegar a confundir el trabajo de edición de un texto, con el de la corrección de estilo o la corrección ortotipográfica. Lo cierto es que son procesos diferentes y el trabajo de edición de un texto lo lleva a cabo un editor, mientras que el de corrección le toca al corrector. Muchas veces, por abaratar costes o por la infraestructura interna de la editorial, se le pide al corrector que realice también las labores del editor.
    ¿Qué hace un editor? El editor edita el texto, revisa el texto para mejorarlo, por ejemplo, le puede sugerir la eliminación de un capítulo al autor por no aportar nada a la historia. ¿Y un corrector? Pues corrige basándose en las normas que tenga a mano: la gramática, ortografía, usa el libro de estilo de la editorial, etc. El corrector también se encarga de revisar el texto una vez maquetado, a esto se le llama corrección ortotipográfica, y busca que no haya errores como viudas, huérfanas y otros deslices que hayan podido escaparse a la hora de la maquetación del  texto.

    ¿Qué he estudiado para poder dedicarme a esto?

    Entre 2013 y 2014 hice el ciclo de grado superior Diseño y producción editorial. Donde me enseñaron diseño gráfico y editorial, un poco de corrección de estilo y, sobre todo, ortotipográfica. Como vi que el temario en este tema se quedaba corto, y a mi era una de las cosas en las que quería especializarme, hice en 2014 el curso online de escritores.org de Corrección de estilo.
    Posteriormente, seguí leyendo mucho por mi cuenta y mejorando mis conocimientos sobre ortografía y gramática; sobre todo, porque en el trabajo acababan recurriendo a mi para resolver dudas (aunque, reconozco, en ese momento todavía no consideraba que pudiese tener calidad para hacerlo). A esto se le unieron las siguientes oportunidades para ir pillando experiencia, que intenté aprovechar al máximo y, ya, en 2018, decidí formalizar los conocimientos y limar las últimas asperezas haciendo en Cálamo & Cran el curso de Corrección de estilo y el Taller de gramática que ofertan, y que me resultó muy útil para refrescar normas y afianzar los conocimientos que he estado desarrollando en los últimos años.


    ¿Qué experiencia tengo en esto?

    La mayor parte de los proyectos en los que participé fueron de la editorial edición personal y opera prima, entre 2014 y 2016.
    • Breve historia de los pantanos de Entrepeñas, Sacedón y Buendía, de Henedina Embid Herranz. Fue un proyecto interesante y laborioso, ya que la mayor parte del texto tuve que picarlo y, además, digitalizar y editar las fotografías. Para este libro en formato apaisado me encargué de la corrección, del diseño y de la maquetación; aunque reconozco que en una situación ideal, estos procesos no es recomendable que los lleve a cabo la misma persona.

    • Caos versado, de Juan José Ares González. El libro llegó a nosotros sin un título definido y, tras proponerle varios al autor, se quedó con este. Me tocó en este caso también picar y corregir los poemas, hacerle el diseño y la maquetación a la obra y, además, realicé la fotografía que finalmente llevaría el libro como cubierta.

    • Poesías de un verdugo, de Francisco Javier Verdugo González. Un proyecto con un autor muy peculiar, también de poesía, me tocó revisar los poemas y, como en los casos anteriores, dado el bajo presupuesto que manejaba el editor, también me encargó el diseño y maquetación del libro.

    • Gramática de la lengua acadia, de Jose María Martinez Cantalapiedra. El caso de este manual sobre gramática es muy peculiar, dado el peso de la obra y la complejidad (y como estaba encargada no solo de la corrección sino también de la maquetación de la obra), realicé primero la maquetación del libro y, sobre la maqueta, una doble corrección de estilo (algo que no es normal hacer, pero por las incrustaciones que tenía el documento de texto inicial se hizo inviable utilizar Word como herramienta de trabajo). Tras realizar la maquetación, hice la corrección de estilo a la vez que iba sustituyendo los símbolos que el autor había añadido como imagen pero que sí existían dentro de los glifos de una tipografía (ş, ż o ğ, entre otros). Aunque, en el caso de los símbolos acadios, el autor prefirió que se quedaran con las incrustaciones que él había puesto (aunque quedasen un poco borrosas a la hora de la impresión).

    • El Testamento, de Rosalía Dans. La revisión de sus pequeños versos fue como un pequeño aliento, a decir verdad, fue bastante sencillo, tuvo un proceso de picado y corrección habitual. También tuve que digitalizar las ilustraciones y hacer el diseño y maquetación del libro.

    • Antes de encontrar a tu príncipe azul, de Cristiane Cassimiro. Fue todo un reto, ya que era el primer libro que escribía la autora brasileña, y, además, lo hacía en castellano. Después de que dos correctores lo dejaran por imposible, me asignaron la edición del texto y la corrección de estilo, tras analizarlo tuve que trabajar mucho la edición del texto, y fue todo un reto conseguirlo respetando el estilo propio de la autora; pero al final, la novela se editó y se publicó.

    • Relatos y aforismos de un viejo solitario, de Vicente de Blas Santiuste. Como en otros casos, fue hacer una corrección de estilo, diseño y maquetación del libro. No fue un proyecto demasiado complicado de realizar.

    • Una vida más, de Jairo Bulla Forero. El relato de la infancia de Jairo es un viaje que nos lleva a lo cruda que era la vida en Colombia años atrás y, en este caso, el autor requirió de un poco de edición y adaptación del léxico, ya que quería que el público que lo iba a leer, que estaba principalmente en España, lo entendiese sin problema. Así fue una labor de corrección de estilo en la que, además, se editó para sustituir usos del lenguaje que estuvieran demasiado marcados. También, en este caso, me encargué del diseño y maquetación del libro, además de realizar el retrato que la obra lleva por cubierta.
    Otro ejemplo, para variar un poco, es la corrección del libro-puzle infantil El Acertijo, de Toni Fernández, publicado por ediciones Imagion en 2015. De la que, debo decir, fui correctora casi por accidente, ya que a la editora, amiga mía, se le había caído la correctora inicial que tenía y entonces me ofrecí para ayudarla a sacar la corrección adelante.
    Posteriormente, al alejarme del mundo editorial, pasé a desarrollar esta actividad de forma más personal y esporádica, aunque mantenía un poco la actividad a través de la revisión de textos de publicidad dentro de la empresa en la que estaba trabajando.

    Corrección en publicidad 

    Durante unos cuantos años he estado revisando y corrigiendo material publicitario, recomendando sobre cómo comunicar en los diferentes medios el mensaje, y revisando que las transcripciones de los eslóganes y claims se hiciera sin errores. 

    ¿Qué hago ahora? 

    Actualmente, colaboro con la revista editada por la Sociedad Tolkien Española, Estel, como correctora. También acepto puntualmente trabajos de corrección de estilo y de edición de textos de particulares (y amigos).
  • Rubi es un personaje, eso lo tenemos claro, un personaje de su autor, Gilberth. Caótica y breve, escribe un diario lleno de pensamientos inconexos y algo que ella puede considerar poesía ahogada y triste, porque sabe en el fondo que no existe, que es un mero instrumento de Gilberth para expresar ideas y que, cuando concluya, ella morirá junto al final de la prosa.

    Dientes de león

    erebyel@gmail.com
    (+34) 601 16 72 20