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El gato de Schrödinger

Voy a reconocer una cosa: tengo una tendencia natural a llevarme mal con personas que hayan estudiado Física; lo achaco a uno de los profesores que, durante el instituto, hicieron que la odiara hasta el punto de descartar cualquier carrera que tuviese alguna asignatura dedicada a esta maravillosa rama del conocimiento. Eso incluía mis dos…

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Tomando notas

Hace unos meses quedé con un amigo llamado Ivo para ponernos al día sobre cómo habíamos llevado la cuarentena de marzo, nos contamos nuestras experiencias, cómo veíamos que había afectado a nuestros entornos cercanos y a la relaciones interpersonales; también sobre cómo nos había afectado emocionalmente toda esta situación. Mi relación con él es muy…

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33. Juan y Ana

Ana había conocido a Juan en un foro de viajes, en una época en la que los móviles todavía no enviaban mensajes multimedia y para consultar la bandeja de correo electrónico se acudía todavía a cibercafés. Habían coincidido planeando unas vacaciones a República Dominicana y habían comenzado a hablar hasta convencerse de que tenían tanto…

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32. Nuria y Juan

Había llegado a casa después del trabajo, estaba agotada; no se le daba bien el trato con otras personas y estar atendiendo a adolescentes que le pedían más bolsitas de kétchup para las patatas, y que luego tenía que recoger de la mesa, la frustraba enormemente. Casi diez años de estudios universitarios, con un doctorado…

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La muñeca (primera parte)

Cualquier persona, después de trabajar 7 horas seguidas, necesita descansar. Samuel había salido del quirófano agotado, consciente de que debía recuperarse rápido para volver a entrar, calculaba que le quedaban tres horas más con la paciente; pero quería irse a casa. Miró al cielo encapotado que no le dejaba disfrutar de las estrellas; aunque tampoco…

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29. Alba y Patricia

Alba se había despertado aquella mañana de noviembre con la boca seca, los labios los tenía cuarteados. Se incorporó y colocó la manta de color azul oscuro completamente recta, luego miró por la ventana y la luz clara y brillante que se colaba entre los visillos de color celeste la molestó; calculaba que eran las…

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28. Ricardo y Alba

Cuando el teléfono dejó de sonar, la agenda de Ricardo cambió completamente. Colgó poco después y se quedó en silencio, con la mirada perdida en el aparato de color rojo que Julia compró cuando se habían mudado a aquella casa. Alba corrió por un pasillo poblado de recuerdos hacia su padre. —¿Era mamá? —preguntó la…